«Donde hay caridad y sabiduría,
allí no hay temor ni ignorancia.
»Donde hay paciencia y humildad,
allí no hay ira ni perturbación.
»Donde hay pobreza con alegría,
allí no hay codicia ni avaricia.
»Donde hay quietud y meditación,
allí no hay preocupación ni vagancia.
»Donde hay temor del Señor para guardar el atrio (cf. Lc 11,21),
allí el enemigo no puede tener lugar para entrar.
»Donde hay misericordia y discreción,
allí no hay superfluidad ni endurecimiento» (Adm 27).
Oficina de Comunicaciones
Vicaría Episcopal Inmaculada Concepción

